Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Visualizar la historia

La realidad es que pensaba entrar cual chico que se ve obligado a completar una tarea, un recorrido en un abrir y cerrar de ojos, un par de anotaciones como para tener algún material y ya, después vendría el desarrollo en casa pero esa idea no me disgustaba, el trago más incómodo ya lo habría pasado al tener que movilizarme hasta el centro cultural y haber recorrido esas infinitas salas con muestras que no llamaban mi atención; y no me habían llamado más de una vez, al punto de que cada vez que volvía a recorrerlas me debatía en la duda de si eran realmente muy malas, el arte visual no era lo mío o si necesitaba experiencia, aprender a catar antes de poder juzgar  -cosa que realmente no creía después de haber visto exposiciones de peluches mutilados, pero era necesario considerar el pensamiento para evitar caer en la “opinióncentrismo”-.

“Historia política, disenso estético”, admito que al leer el título le di una chance, y que al ver que la exposición era de fotografías le di otra. Así que ahí estaba, con salones repletos de historia y alguna que otra preferencia personal por alguno en particular. El primero empezaba allá, lejos, en esos lugares que muchos no recuerdan y que a la mayoría no importan, empezaba con el despojo, con el despojo material, con el despojo simbólico, con el despojo de la vida a quién se resistía a ser despojado y, porque no, a quién no se resistía también; empezaba con alianzas traidoras, con odio, con pilas de cadáveres y civilización, empezaba con la conquista del desierto y con el progreso, empezaba poco y terminaba con mucho, terminaba con todo.
Pero mi curiosidad no se dirigía exclusivamente a las fotos, quizá sea que al tocarme tanto quiero saber que piensa el que está al lado mirándolas, pero la experiencia me sopló al oído que no es necesario preguntárselo ni que emita juicio para saberlo –además de que no siempre se ha de confiar en que el juicio emitido es real- sino que basta con mirar las expresiones en el rostro, el juicio se emite primero con los gestos, como cuando ves un anciano en la calle torciendo la boca al ver un piercing en la nariz de alguien o como un joven frunce el ceño al ver a un par homosexuales de la mano. Así, como todo eso yo vi desentendimiento, vi enfado y vi exclusivo interés en la historia –interés neutral-, vi gente mirando las fotos de los inmigrantes trabajando en el país pero vi más mirando las de Perón con una especie de brillo extasiado en los ojos que evito juzgar, y vi chicos: -Pá, ¿Quién es Aramburu? –Aramburu fue un presidente que bajó a Perón. Y sigo con la evasión, y espero que ellos no estén mirando gestos ya que entre dos cosas que no se prefieren siempre hay una que se prefiere menos, y se me nota.
Una extraña organización en la cronología de las fotos me lleva intrigada al segundo salón,  el popurrí de imágenes se asemeja a mis sentimientos, observo algunas fotografías con rabia, otras desgarrada y con un destello de esperanza las menos. Por lo visto la exposición requiere algún tipo de entendimiento previo o al menos haber vivido en la Argentina, la nuestra tan vulnerable, tan aquí expuesta con toda su vergüenza y sin discreción. Veo una cacerola en primer plano sobre el fondo de la casa rosada, una panorámica de tres quintas con pileta del tamaño de una villa entera y al ex presidente Néstor Kirchner ordenando bajar el cuadro de Videla del colegio militar de la Nación. A pesar de la corrompida cronología la ordenación lógica hace presencia, su firme paso permite, con un mínimo de historia previa sentirse, al menos, impotente. Y veo a un manifestante siendo llevado a rastras por cinco uniformes -esos tan ambiguos- y abajo a Maradona, radiante en los festejos del mundial del ’78.
El cabildo copado, las banderas ondeando y abajo el detalle, “Asunción Raúl Alfonsín, 10 de diciembre de 1983” y en las siguientes el juicio a las juntas militares y en otra a Videla y Masera firmando su cadena perpetua, entonces esa no tan extraña sensación helada me sube por la espalda como un helado hilo que atraviesa mi columna vertebral y me hace aflorar la piel de gallina, me hace recordar lo que vino después de tamaño reconocimiento nacional y como para rematar, por si se me ocurría pasarlo por alto, veo una fotografía de Menem y Duhalde, otra de Menem y Alfonsín.
Curioso todo lo que unas fotografías pueden suscitar, lo que pueden enhebrar, no puedo evitar preguntarme como serán las que verán otros dentro de un par de décadas, como verán las que yo ahora y si todo esto servirá para algo, incitará algo, enseñará algo, ¿hemos aprendido algo? Déjenme soñar que no fue en vano.

4 comentarios:

  1. Me encanto el texto! super llevadero e interesante. Me parece super valiosa la parte en donde te pones en posición de observadora y empezas a mirar al rededor, a la gente, y te surge esa curiosidad que me transmitió a mi también. Quiero saber qué pensaba cada uno ahora, quedo mucha intriga !

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  2. Se ve a lo largo del texto como te vas amigando con la tarea y dejas de verla como algo malo y pesado, para empezar a entenderla como parte de un posible aprendizaje. Acá podemos ver los cambios de postura del mismo personaje en el mismo momento que suceden los hechos, eso está muy bueno !
    otro detalle que me pareció interesante fue que cada tanto agregás marcas gráficas ("-") para emitir alguna opinión que también me hace acordar a un fluír de la conciencia muy interesante. También se nota que prestate atención al contexto, a los alrededores y las charlas que surgían en tu entorno.
    cuando al final pones "curioso todo lo que unas fotografias pueden suscitar" y empezas una indagación por el futuro está super interesante, qué veran los de épocas futuras?, y la pregunta final, brillante. me gustó mucho!

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  3. Gracias, me alegro de que te haya gustado, lo aprecio mucho!

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  4. Ayalen! me gustó que te engancharas asi con la tarea, me pareció super válido, de alguna manera es lo que uno después le queda, me gustó la descripción, en algunos puntos se me hicieron muy largas las oraciones, pero en general me gusto. También noté lo que te mencioné en el otro comentario, es muy claro como dejás impresos pensamientos u opiniones en cada oración , lo cual me parece buenisimo.
    Algunas oraciones me parecieron medio colgadas como la del abuelo y el piercing, sin embargo me rei.
    No mucho mas para decir, te mando un beso gigante.

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